lunes, 26 de enero de 2015

Frases. Steve Jobs.


sábado, 24 de enero de 2015

Guía para aprender a ser buenos padres

Guía para aprender a ser buenos padres en 2015

Día 07/01/2015 - 10.42h

El Ministerio de Sanidad presenta una hoja de ruta para ejercer mejor las competencias parentales



http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20150107/abci-guia-para-aprender-buenos-201412301124.html#.VK0lnqQmvJM.facebook
Ser padre no es solo llevar a los hijos al colegio y alimentarles. Es ejercer un papel crucial a la hora de transmitir los valores y actitudes que todo niño necesita para desenvolverse bien en la sociedad. Y ese nuevo estilo parental requiere de nuevas habilidades y de formación. Conscientes de esto, el Ministerio de Sanidad, en colaboración con la Fundación La Caixa, acaban de presentar la Guía de Parentalidad Positivaun compendio de pautas y protocolos para ayudar a padres y a profesionales a fomentar sus competencias para crear un clima de convivencia familiar positivo.
Ambos organismos han seguido las recomendaciones del Consejo de Europa que, ya en 2006, consciente de la importancia de la institución familiar, instó a las instituciones públicas a promover y fomentar las nuevas responsabilidades parentales. De hecho este documento está basado en el informe del Consejo de Europa «Parenting in contemporary Europe: a positive aproach», publicado en aquel entonces. «Sabemos que algunas conductas de los padres son muy positivas para los hijos. Ellos, al igual que los adultos, cooperan mejor con personas que les tratan con amabilidad, respeto, comprensión y reconocimiento», indican desde esta entidad internacional.

El objetivo

El cambio (y la ayuda) son necesarios: Los niños de hoy viven en un mundo diferente al que crecieron sus padres, y esto conlleva a reconsiderar la educación de sus hijos y, en algunos casos, aprender de nuevo a educarles. «Se trata de ser padres en el interés superior del niño», resumen. Esto, que se ha venido a llamar «parentalidad positiva» significa, según el Comité de Ministros de los Estados Miembros, que «la principal preocupación de los padres debe ser el bienestar y el desarrollo saludable del niño, a los que deben educar de forma que puedan desarrollarse lo mejor posible en el hogar, en el colegio, con los amigos y en la comunidad. Los niños lo hacen todo mejor cuando sus padres se muestran cariñosos y comprensivospasan tiempo con ellos, conocen su vida y comprenden su conducta, además de animarles a comunicarse abiertamente con ellos», resumen desde este organismo.
La «parentalidad positiva» en España, aunque no se pueda considerar un tema nuevo, no se ha incluido aún como tal en la agenda política. «Si se ha producido un cambio de la autoridad a la responsabilidad parental, en lo que se refiere a los derechos de los niños. Y esta guía es una forma excelente para que los padres y a otros cuidadores de referencia tengan una preparación adecuada para ejercer sus funciones de una manera saludable, en aras de optimizar todo el potencial de sus hijos», indicaba en la presentación Salomé Adrover, directora general de Servicios para la Familia y la Infancia del Ministerio.

Nuevas necesidades

Para Adrover, cambios sociales como la creciente incorporación de las mujeres al trabajo, la diversificación de los modelos familiares, la falta de comunicación, la necesidad de una mayor corresponsabilidad en el hogar o el exceso de tiempo dedicado a internet y las redes sociales por parte de los menores... son tan solo algunos de los factores que hacen que los padres requieran de más habilidades a la hora de educary esta guía puede colaborar a ello. «Una familia mejor armada es la mejor manera de proteger ante la exclusión», corrobora Marc Simón Martínez, director Corporativo del Área Social de La Caixa.
Una buena relación en el contexto de la familia, prosigue María José Rodrigo, catedrática de Psicología evolutiva de la Universidad de La Laguna, «siempre será positiva para el desarrollo posterior del niño. Y adquiere especial relevancia en al adolescencia, cuando los padres piensan que han perdido todo papel protagonista pero sin saberlo siguen teniendo un rol protector importantísimo en sus hijos», puntualiza. Los niños, prosigue esta docente canaria, «necesitan de vínculos afectivos sanos, protectores y estables, y de un entorno estructurado en rutinas y hábitosde estimulación, de apoyo y oportunidades para el aprendizaje, con reconocimientos de sus logros y capacidadesSi no tienen un adulto que esté reconociendo sus hitos, el niño no sabrá donde encaminar sus logros».
Por este motivo Rodrigo no duda en dar la bienvenida a esta guía con estas palabras: «Me interesa remarcar que los padres necesitan apoyo para su función, y no solo material, sino formativo y de educación parental. Y también de un espacio para la reflexión. A veces hay demasiada información, por qué no decirlo», asegura esta catedrática.

Las líneas básicas de actuación

miércoles, 21 de enero de 2015

12 coses que no t'han dit mai MAMI


El test d’embaràs ha dit que sí i una barreja d’emoció i por alhora us envaeix. Però hi ha algunes coses que ningú ha gosat explicar-te encara sobre què passarà quan passeu a ser una família.
Aquí en tens 12:
  • Després de nou mesos sent la protagonista, quedaràs totalment i absolutament eclipsada per l’arribada del nadó.

  • De cop i volta, tot i tothom et sembl arà extremadament perillós, des del fum que emeten els cotxes fins als gèrmens que duu a les mans el teu nebot.

  • Encara que no t’agradin les comparacions, acabaràs valorant amb mares, veïnes, germanes i cosines el pes, l’alçada, la quantitat de bolquers que canvies al cap del dia i les hores que dorm, entre moltes d’altres coses.

  • Hi haurà moments del dia, però sobretot de la nit, que et semblarà que has perdut el senderi. No t’hi amoïnis gaire, la manca de son sol durar anys.

  • Ser mare és més dur que tenir una feina a temps complert. Ara, el temps complert són 24 hores al dia!

  • Descobriràs que tens habilitats sorprenents. La dutxa de dos minuts i dinar en cinc són només dos exemples dels teus nous superpoders.

  • Mai sortireu de casa a l’hora prevista. Tingueu-ho en compte per quan quedeu amb algú.

  • No recordaràs, o recordaràs molt vagament, l’última pel·lícula i l’última obra teatral que vau veure junts. Algun dia reprendràs la teva vida cultural, d’alguna o altra manera.

  • Ja no triaràs el restaurant pels teus gustos gastronòmics, sinó per si té menú infantil, trones disponibles i una zona d’esbarjo.

  • Tornar a posar-te els texans de sempre no serà bufar i fer ampolles. Però ho aconseguiràs. Tenir un fill suposa fer més exercici que anar a un gimnàs!

  • Esmolaràs la memòria per recordar totes les cançons de bressol i de falda que et cantaven quan eres petita.

  • Però, sobretot, sereu els més feliços del món quan digui papa i mama, quan somrigui per primera vegada, quan comenci a caminar i quan aprengui a llegir lletra lligada.

**Guardado! ;-)

martes, 20 de enero de 2015

Frases: para moverse!

Foto by: Món cositamà

David Rodríguez, 28 años, gestor de una escuela de circo para niños...
De su entrevista en la la magazine de la Vanguardia me quedo con su frase:
"No entiendo a los jóvenes que sólo se quejan y no hacen nada para cambiar las cosas".

Frases. Mahatma Gandhi


domingo, 18 de enero de 2015

Frases: Aquí va una de U2!



Foto by: ¿eOe?

Una de sus canciones de U2 reza lo siguiente: 
EL FRACASO EXISTE, CARIÑO MÍO, SÓLO CUANDO TE RINDES.
Lo último que haremos entonces será rendirnos

¡Feliz domingo a todos!

sábado, 17 de enero de 2015

Motivar a estudiar


1- Introducción

En esta página vamos a abordar sin duda uno de los temas que más preocupa a los padres y que genera muchas consultas en nuestros gabinetes de psicología.
Expresiones como “no tiene interés”, “le da todo igual”, “es una batalla diaria comenzar a hacer los deberes con él”, “se distrae constantemente”, “se olvida de apuntar los deberes”, etc, son quejas habituales de los padres interesados en conocer qué tienen que hacer para mejorar esta situación.
Probablemente no haya una respuesta única sino que tendremos tantas soluciones como niños haya, ya que cada uno de ellos presentará sus propias peculiaridades y circunstancias. Aún así, vamos a intentar aportar algunas pistas generales que nos sirvan de guía para nuestro cometido.

2- Aproximación al problema

Afirman que en cierta ocasión el genio de Albert Einstein desmintió que sus descubrimientos fueran fruto de su brillante inteligencia. De hecho, él mismo presentó diferentes problemas de aprendizaje durante su etapa escolar que lo relegaron a un plano muy discreto. Einstein aseguraba que todo el mérito no era tanto de su inteligencia sino de su perseverancia. En otras palabras tenía una gran motivación para triunfar en aquello que se propuso.
Cuando un niño se enfrenta al reto de ir a la escuela, asumir unos aprendizajes, hacer unos exámenes y aprobar, sus resultados van a venir determinados por dos grandes factores:
1- Su capacidad intelectual. Es decir, su potencial de aprendizaje.
2- Su motivación para el estudio.


Es fácil adivinar que un niño con un buen potencial de aprendizaje y una baja motivación tendrá malos resultados, haciéndose esto más evidente a medida que el niño se hace mayor ya que dependerá de más trabajo y horas de estudio. No obstante un niño con un potencial de aprendizaje normal o ligeramente bajo, pero con una alta motivación probablemente sacará adelante los cursos.
Por poner otro ejemplo, los niños calificados como “superdotados” que se caracterizan, entre otras cosas, por un elevado potencial de aprendizaje, pueden tener fracaso escolar e incluso no llegar a cursar carrera. Una de las causas es que su nivel de motivación se dirige hacia otros intereses fuera de la escuela.Podríamos pues concluir que la motivación para el estudio es el factor de mayor peso para predecir el rendimiento escolar de un determinado niño/a, si bien, es de esperar que un buen cociente intelectual (CI) facilite el aprendizaje y por ende la motivación del niño para estudiar, pero no siempre será así.

3- Por donde empezar: Algunas reflexiones previas

1- Conocer las características del niñoHemos comentado que una buena capacidad intelectual sin motivación puede llevar al fracaso escolar, pero también, un niño que tiene capacidades limitadas o un trastorno específico del aprendizaje puede hacerle perder la motivación por el estudio. Por tanto si hay sospecha de cualquier dificultad en el aprendizaje, paralelamente a motivarle en sus deberes, deberíamos efectuar una evaluación para detectar estas posibles dificultades ya que si nos quedamos sólo en motivarle y no somos capaces de darle los recursos y medios que necesita para tal aprendizaje, probablemente no avanzaremos.
Más adelante desarrollaremos el apartado de estilos de aprendizaje donde damos más detalles.

2- Pregúntese cuando el niño dejó de motivarse por los estudios

¿El niño siempre ha presentado una desmotivación hacia el colegio y el estudio o ha sido una cosa repentina? La respuesta a esta pregunta es importante dado que podemos valorar si estamos delante de una actitud que se ha ido construyendo, es decir, hay niños que siempre les ha costado avanzar y, por tanto, pueden haber desarrollado un cierto desinterés por algo que les cuesta más que a sus compañeros y esto les produce baja motivación.

Es muy diferente cuando la desmotivación ocurre en un momento determinado del ciclo evolutivo del niño. El niño que baja repentinamente en sus calificaciones escolares en un momento dado puede señalarnos la intrusión de factores externos. Estos pueden ser de tipo familiar (problemas económicos, rupturas matrimoniales, etc.) pero también intraescolares. A veces nos encontramos con niños que son victimas fáciles de otros compañeros o incluso algunos que deciden bajar de notas para ser mejor aceptados en el grupo. Si no somos capaces de detectar estos problemas difícilmente podremos ayudar a motivarlo.

3- ¿Somos como padres unos modelos coherentes con lo que pedimos?
Más adelante hablaremos de rutinas, trabajo, esfuerzo, etc, pero ¿somos coherentes con lo que les pedimos a nuestros hijos? ¿Estamos en condiciones de motivar a nuestros hijos?
Aquí va una primera regla de oro:
Los niños siempre aprenden más por lo que ven en sus modelos de referencia (normalmente padres) que por las instrucciones verbales que reciben de los mismos.
Esto quiere decir que si quiero motivar a mi hijo, yo debo ser el primero en dar ejemplo. Cómo puedo pedirle que lea un libro, que haga sus deberes, que se esfuerce, si nunca me ha visto coger un libro y disfrutar de su lectura y además se lo recuerdo tumbado en el sofá bebiendo una cerveza. Aunque el padre pueda alegar en su defensa que él ya ha trabajado y ahora se merece un descanso, de poco servirá si queremos motivar a nuestro hijo hacia el esfuerzo. No se trata de adoptar ningún rol especial sino de pedírselo con sinceridad, sentándome con él, diciéndole lo feliz que se siente de poder ayudarlo y lo importante que significa para nosotros verle hacer los deberes o estudiar.

Dedicar estos tiempos diarios a los niños es fomentar en ellos la motivación. No se trata de hacer teatro, cosa que molestaría más al niño, sino enviarle el mensaje de que estamos con él en su esfuerzo.
Si como adultos no hemos sabido transmitir ilusión, pautas, objetivos, constancia y también por que no, recompensas, no estaremos en las mejores condiciones para motivar a nuestros hijos.
Muchas veces recuerdo a los padres que los cambios importantes que queremos implementar en nuestros hijos se harán realidad en tanto seamos capaces de aplicarlos también a nosotros mismos.
4- Condiciones para el estudio Es también importante para motivar a los niños en el estudio que dispongan de un espacio suficiente con su propio material en una zona silenciosa y fuera de elementos distractores (ruidos, ventanas a la calle, etc). Factores como una adecuada iluminación y temperatura resultan muy importantes para su adecuado rendimiento. En la medida de lo posible podemos dejar al niño que personalice su rincón de estudio según sus preferencias (colgar algún cartel, dibujo, etc.) esto le hará sentir en un lugar más próximo y personal.
La motivación respecto a cualquier actividad, si bien puede surgir de forma inesperada e intensa, no es algo que podamos crear de forma mágica cuando la queremos canalizar hacia algo concreto sino que hay que construirla paso a paso.

4- Orientaciones para construir la motivación

Vamos ahora a intentar dar algunas orientaciones generales para mejorar la motivación hacia el estudio de nuestros hijos.Para motivar al niño es imprescindible que el niño perciba que puede conseguirlo y además tiene un plan en el que le vamos ayudar.

Para desarrollar el tema lo estructuraremos en los 2 puntos básicos:
1- Marcar los objetivos a conseguir
2- Desarrollar y aplicar nuestro plan para conseguirlos

1- Marcar objetivos a conseguir-
Primero deberemos establecer con el niño los objetivos a conseguir. Estos deben ajustarse a la realidad de la situación y las posibilidades del niño y sus circunstancias.

Es decir, podemos establecer que el objetivo es aprobar todas las asignaturas del primer trimestre o que si llevamos 4 asignaturas pendientes vamos a centrarnos en 3 de ellas para salvar el curso.

-Aconsejamos (especialmente en niños pequeños) establecer objetivos a corto plazo (mejor centrarse en el trimestre que en las notas finales del curso).

-Este proceso debe efectuarse con la participación activa del niño, preguntándole o dejándole opinar al respecto para que se sienta partícipe del proyecto y no un mero receptor de órdenes. Evidentemente cuanto más pequeño es el niño o peor es la situación (muchos suspensos, larga historia de fracaso escolar o desinterés, absentismo, etc.) los padres deberán asumir más el papel de toma de decisiones. Aún así recomendamos implicar al niño de una forma u otra.

-Para motivar a los adolescentes deberíamos dejar que pudieran decidir algunos aspectos, aunque esto dependerá, entre otras cosas, de su propia historia educativa y su estado general. Lo ideal es proponerles que nos presenten su propio plan para empezar a estudiar y sacar adelante el curso. A partir de este esbozo los padres pueden supervisarlo, ajustarlo según su propia experiencia y finalmente pactar su puesta en marcha y efectuar una supervisión.

-La motivación del joven aumentará a medida que percibe cierta autonomía y que él mismo es capaz de generar el cambio no tanto por imposición de los padres sino por convicción. Una vez las notas favorables llegan y recibe el reconocimiento de compañeros, padres y maestros, esta motivación se afianzará.

2- Desarrollar y aplicar nuestro plan para conseguirlos

Una vez fijado el objetivo vamos a ver como lo hacemos para conseguirlo. Aquí pueden entrar todas las estrategias y recursos que necesitemos para el niño pero es necesario ir concretando cosas.

Hay que marcar primero un objetivo final (aprobar todas las asignaturas del trimestre o curso –según edad-) y objetivos parciales (por ejemplo, estudiar cada semana una lección de Historia, etc.). Debemos estructurar y concretar paso a paso. Es decir, antes de conseguir aprobar el curso, el niño debe ser capaz de estudiar un determinado tiempo durante unos días para aprender la lección antes del examen.
En el caso de los niños que inician el curso debemos echar un vistazo a todo el temario, asignaturas, contenidos, etc., así como las fechas de los exámenes. Normalmente ya conocemos a nuestro hijo, sus puntos fuertes y débiles. Concretemos pues como vamos a organizar los tiempos de estudio, el lugar y como vamos a efectuar la supervisión.

-Primero determinar los horarios que el niño va a dedicar al estudio. Es importante que sea realista para empezar. Es decir, es mejor empezar con un tiempo de estudio que el niño pueda asumir que empezar a marcar tiempos demasiado largos o exigentes, especialmente si no hemos conseguido antes establecer unos hábitos mínimos de estudio. Si vemos que el niño necesita más tiempo para cumplir los objetivos intentemos hacerlo progresivamente.

-Después, según necesidades, debemos plantearnos cual de los padres, familiar u otro le dará apoyo o supervisión y cómo va a hacerlo. Los niños pequeños serán más dependientes mientras que para los mayores, salvo dudas concretas, es preferible una cierta autonomía y centrar nuestro papel en preguntar lo estudiado o supervisar la realización de los deberes.

Estar muy encima de los niños cuando estudian puede desarrollar cierta dependencia y malos hábitos que hay que evitar.

Algunas estrategias que nos ayudarán en el plan:

  • Una vez acordados los objetivos, tiempos de estudio, lugar, supervisón, posibles recompensas, etc., escríbanlo en un papel a modo de compromiso por las partes. Tenerlo por escrito evita discusiones posteriores sobre lo que se ha pactado o no y es una forma de formalizar el compromiso.
  • Al empezar el curso o poner en marcha un plan de estudio, puede ayudarnos el cambiar un poco la habitación o lugar donde estudia el niño. Podemos incorporar una nueva luz, cambiar cosas (pintura, muebles, cuadros, etc). El niño puede colocar algún elemento de interés para él (póster, libros, juego…). Esto creará en él una cierta percepción de cambio y una motivación extra.
  • Cuando concrete los tiempos de estudio, tengan en cuenta las características personales del niño. Por ejemplo, si determinamos que debe dedicar cada día 1 hora a estudiar, en los niños hiperactivos y/o con déficit de atención necesitaremos efectuar varios descansos durante ese intervalo, sino lo más probable es que no aprovechen el tiempo. Por tanto, sería más aconsejable que la hora se distribuyera en 3 períodos de 20 minutos o menos entre los cuales podemos introducir alguna otra actividad.
  • Un recurso que suele funcionar muy bien es que el niño, una vez hemos trazado nuestro plan y lo vamos a poner en marcha, se comprometa delante alguna figura relevante de su entorno (padrino, tío, abuelo u otro) a llevarlo a cabo. Esta persona puede ir preguntándole regularmente (hay que acordar unas fechas concretas) para aumentar su motivación e incluso establecer algún tipo de premio o recompensa (por ser capaz de cumplir primero y un premio final si consigue el objetivo).
  • Los padres deben estar tranquilos y ser pacientes, evitar mensajes derrotistas o de desaliento cuando las cosas van mal y el hijo está cansado o no quiere. En estos casos podemos buscar una actividad que le guste al niño (jugar a cualquier cosa, dar un paseo, etc.) para cuando acabe los deberes.
  • Antes de recriminarle o reclamarle el cumplimiento de sus deberes, hacerle ver los aspectos en los que ha avanzado positivamente, esto le dará seguridad y verá que todavía confiamos en él.
  • Si el niño ya presenta cierto retraso en los aprendizajes busque ayuda profesional, establezca los apoyos necesarios (refuerzo, maestro particular, etc.). No obstante, no debemos caer en el error de sobredimensionar las horas de estudio para compensar estas dificultades. Ello puede tener un efecto nefasto sobre la motivación que queremos impulsar. Ir paso a paso es fundamental. Debemos ser constantes y perseverantes pero nunca perder la calma.
  • Recuerde que si como padres queremos motivar a nuestros hijos, nosotros mismos deberemos ser capaces de ofrecer un modelo claro y coherente con nuestras peticiones. Si a menudo nos quejamos del trabajo, nos damos fácilmente por vencidos, preferimos callar que luchar o no somos capaces de transmitir ilusión en general, lo tendremos difícil.

5- Tener expectativas razonables

Hemos comentado ya la importancia de conocer las características de nuestro hijo y antes de plantearle metas específicas respecto a los estudios deberemos ser conscientes de su verdadero potencial. Si queremos motivarle adecuadamente deberemos pedirle que consiga aquello para lo que realmente está capacitado si le dedica tiempo y está suficientemente motivado. No debemos nunca exigirle por encima de sus posibilidades.

Si este punto no lo tiene claro consulte con un profesional y averigüe si su hijo presenta algún problema específico de aprendizaje.

Frecuentemente nos encontramos con una alta exigencia al hijo y con un marcado fracaso a causa de un problema no identificado (dislexiadisgrafíalateralidad cruzada, etc.). No podemos quedarnos sólo en pedirle motivación si no somos capaces paralelamente de darle información sobre su problema al tiempo que generamos estrategias nuevas para combatirlo.

La motivación, pues, debe basarse en expectativas realistas.
Estas expectativas hacen también referencia a lo que usted transmite a su hijo. Normalmente si tenemos unas expectativas positivas pero realistas y somos capaces de transmitírselas al niño, sus posibilidades de éxito aumentarán. Transmítale inseguridad o bajas expectativas y el fracaso está garantizado.
No lo engañe nunca. Las expectativas que la transmita tienen que estar a la altura de lo que realmente el niño puede conseguir, nunca por encima de ellas ya que podría producir frustración y baja autoestima.

6- Los estilos de aprendizaje

Si queremos motivar el estudio de nuestros hijos debemos conocer cual es su estilo de aprendizaje. Es decir, cada niño presenta sus puntos fuertes y débiles y su motivación hacia el aprendizaje aumentará si puede aplicar aquel estilo que sea para él más natural, más fácil o tenga más sentido según su forma de pensar y hacer. No obstante, algunas veces, deberemos modificar su forma de aprender si en determinadas circunstancias, el niño no avanza.
Antes hemos comentado lo importante que resulta ajustar los tiempos a las características de los niños (niños hiperactivos, más descansos o cambio de actividades).
Veamos ahora algunos de los estilos de aprendizaje de nuestros niños y como puede ayudarnos este conocimiento en la motivación para el estudio. En general podríamos establecer 3 grandes grupos, si bien, cada niño puede presentar en un grado u otro cada uno de ellos, normalmente hay uno que es el predominante, identificarlo puede ayudarnos mucho:
1- Los estudiantes que aprenden mejor escuchando. Suelen ser niños que les gusta hablar y tienen facilidad para ello, son también generalmente sociables, con interés por la música y la lectura y/o escucha de narraciones y cuentos. Cuando estudian suelen poner voz, es decir, repiten en voz alta lo que pretenden memorizar.
Este estilo lo vemos más en niñas que en niños, ya que éstas suelen tener de forma natural mayor capacidad para el aprendizaje.
En este grupo podemos estimular precisamente el uso de la palabra como forma de aprender. Le podemos sugerir que se grabe las lecciones para luego escucharlas. Puede también utilizar, cuando sea posible, audiolibros y, sobretodo, si queremos motivarle y alcanzar metas, podemos enseñarle a que se dé autoinstrucciones de forma verbal (“puedo conseguirlo”, “voy a aplicar mi plan”).

7- La escuela es importante

Cuando los padres se involucran activamente en el aprendizaje de su hijo, le están comunicando de una forma muy clara que tienen interés en ayudarle a rendir lo máximo de sí. Sobre esta base debemos construir también nuestro entusiasmo por la enseñanza y la educación, Una buena manera de transmitírselo incluyen, entre otras, alguna de estas sugerencias:
-Asista regularmente a las reuniones del colegio de su hijo.
-Establezca una relación adecuada con la maestra de su hijo. Hágala partícipe del plan de estudios que hemos puesto en marcha y de los objetivos y estrategias que hemos acordado.
-Transmítale nuestra más sincera intención de colaboración en cualquier problema que pudiera surgir.
-Si es un niño que ha presentado problemas a la hora de hacer o anotar los deberes, intente establecer comunicación diaria (al menos hasta que se regularice la situación) mediante la agenda escolar u otro mecanismo.
-Procure mantener siempre una opinión positiva y colaboradora con la escuela.
-Intercambien información acerca de los avances del niño. La maestra puede comunicar que ha hecho bien determinada tarea y en casa ser reforzado por ello.

En definitiva, la motivación, como se ha explicado, debe construirse desde la base de diferentes pilares, En esta página hemos intentado desgranar algunos de los ejes fundamentales.
Que nadie espere cambios rápidos y sin esfuerzo. No obstante si somos perseverantes como padres, que al final es lo que le venimos a pedir a nuestros hijos, los resultados llegarán aunque cuesten. 
http://www.psicodiagnosis.es/areageneral/como-motivar-los-nios-a-estudiar/

jueves, 15 de enero de 2015

Espinacas, hábitos y belleza


Por Catherine L'Ecuyer

¿Cómo conseguir que una persona tenga cariño a las espinacas? Hay varios caminos, como podemos ver a continuación:

1. Esperar a que el niño tenga edad de razón y explicarle los beneficios de la espinaca, como por ejemplo su valor nutritivo, o haciendo hincapié en lo fuerte que será si se come muchas espinacas. Si esperamos tanto, es posible que le cueste acostumbrarse el gusto de la espinaca, porque nunca las ha probado. Además, es muy difícil que un niño de 7 años entienda el argumento del valor nutritivo de una cosa tan poco atractiva como una espinaca hervida.

2. Inculcar el hábito de comer espinacas. ¿Cómo? Ponérselo desde muy pequeño en la papilla, luego cada semana (de ser un día fijo de la semana como el lunes por ejemplo, mejor), para inculcar en el niño el hábito de comérselo. Hay que ser muy constante y no ceder nunca. Si inculcamos el hábito de comer espinacas de pequeño, es más fácil que se lo coma de mayor. Sin embargo es posible que se canse de comérselas, especialmente cuando vea que ningún amigo suyo se las come en el comedor del colegio. También es posible que en este momento coja manías a las espinacas, por miedo a destacar. Cuando se case, si no gusta a su marido o a su mujer, es posible que deje de tomárselas por comodidad, para no duplicar cenas.

3. Educar al niño en la belleza de las comidas que incluyen espinacas. Eso sólo será posible en las familias en las que existe una pasión por las espinacas y lo consideran como un manjar exquisito que se reserva para los días especiales. En estas familias, el comer espinacas se convierte en un ritual. Todos se acuerdan de aquellos días en los que se comieron espinacas: el cumpleaños de la abuela, el día de los 80 años de la tía Marichu, el día del bautizo de Sofía, el día de Navidad, de Reyes, etc. Por ello, todos los miembros de la familia asocian las espinacas a sus seres queridos y a momentos entrañables de su familia. Y lo desean con ilusión. De hecho, los hijos volverán de mayor a su casa, cada domingo, con ilusión para comer las espinacas gratinadas de mamá, el puré de espinacas de papá, la crema de espinacas con trufa y queso y el pavo relleno de espinacas y piñones. Es muy probable que aquellos hijos transmitan la pasión por las espinacas a sus maridos y a sus mujeres, sin duda lo harán con sus hijos. En esta familia, se transmite de generación a generación el gusto y el amor a las espinacas a través de la belleza. No es especialmente bella en sí la hoja de la espinaca, ni hervida, ni cruda, ni triturada, ni frita. Es bella la familia que ha sabido aglutinar a sus hijos alrededor de unas comidas familiares en las que se encontraban espinacas. Es bella la familia que ha celebrado momentos especiales en la vida de sus hijos alrededor de un plato de espinaca y es bello el recuerdo de ello. Es bello la entrega y el amor de la persona que ha cocinado las espinacas. Es bello el agradecimiento de todos por las espinacas.  Y es bella la tradición familiar de comerse espinacas.

Ahora pensemos en la siguiente pregunta: ¿En qué familia el comerse espinacas perdurará más tiempo, será más sostenible y tendrá sentido para siempre? Todos tenemos valores, fe en "algo", tenemos un proyecto familiar, unas ideas que quisiéramos transmitir a nuestros hijos, a nuestros nietos. ¿No es el camino de la belleza la forma más sostenible de transmitir todo ello con sentido?

A continuación, una delicia para el alma, para leer y volver a leer, parte de un discurso pronunciado en Granada por la subsecretaria del Ministro de Educación del Gobierno de Italia, Elena Ugolini, sobre la importancia de la Belleza en la educación. Os dejará sin palabra. Para leer el texto entero.

Elena Ugolini
"Se educa para la belleza, a través de la belleza" Cada niño, cada joven lleva dentro algo que nadie puede ofuscar o aprisionar. Esas exigencias originarias de verdad, belleza y justicia que siempre se pueden aprovechar, a menudo como un recurso que ni siquiera él sabe que tiene y que hace mágico y sorprendente el momento del descubrimiento como base de todas las relaciones. El desafío no es “organizar” una escuela o una universidad eficiente, sino que el deseo de los jóvenes no disminuya, haciendo que nazca en ellos una atracción y un sentido hacia lo que se les propone. El desafío es que haya adultos que estén a la altura de estas necesidades.

A menudo decimos que los muchachos están distraídos en clase. Un profesor amigo mío me ha hecho caer en la cuenta de una cosa muy sensata: lo contrario de “distraídos” es “atraídos”.La pregunta que tenemos que hacernos ante nuestros estudiantes es qué les puede atraer, qué les puede suscitar curiosidad, qué puede interceptar esas exigencias de verdad, belleza y bondad que cada uno lleva dentro de sí, qué puede volver a encender su curiosidad.
(...)
Pero ¿cómo es posible hacer que lo ordinario sea extraordinario? Se puede rodear a los muchachos de cosas bonitas, pero si no se enciende la luz que muestra el nexo entre esa belleza y su vida, todo resulta en vano. El problema no son los muchachos: son los adultos. Si están ellos dispuestos a dejarse herir por la Belleza de lo que enseñan y a dejar abierta la herida; si están ellos impresionados por la Verdad, si son ellos curiosos. Docentes que muestren a los muchachos el sentido de las cosas, el nexo entre la belleza y la realidad, es decir, el sentido de la vida.
(...)
El objetivo de la escuela, si queremos intentar una síntesis, es suscitar el interés por la totalidad de la realidad, el mismo interés que debería haber impresionado al docente.
(...)
Ahora bien, para el docente la educación consiste en «cómo hacer conocer». Einstein escribía en los Pensamientos de los años difíciles (1936): «A veces se ve en la escuela un simple instrumento para transmitir una cierta cantidad máxima de conocimiento a la generación que se está formando. Pero esto no es exacto. El conocimiento es algo muerto; la escuela, en cambio, sirve para vivir».
(...)
“Se educa con lo que se dice, con lo que se hace, pero mucho más con lo que se es”
(...)
Para concluir cuanto se ha dicho, cito unas palabras de Charles Moeller que me parecen muy actuales, precisas e iluminadoras: «Cuando durante bastantes horas al día se tienen delante veinticinco rostros de muchachos desde los quince a los dieciocho años, que se vengan despiadadamente de uno mismo si se es aburrido en las clases, pero que nos miran fijamente con sus ojos de claridad – a veces de ternura – cuando en el silencio profundo de una hora matinal un reflejo de la belleza y de la verdad les ilumina, es imposible no plantearse y volver a plantearse sin pausa, las cuestiones eternas que constituyen toda la vida de un hombre; y es imposible no responder, porque la juventud es impaciente. Los libros, entonces, ya no bastan.

La respuesta debe darse inmediatamente, y debe ser verdadera, es decir, total, porque nadie puede engañar a la juventud. Es necesario entonces cerrar los libros, sin olvidarlos, es necesario mirar a la cara a estos jóvenes, es necesario sobre todo interrogarles sobre sí mismos y responder a las cuestiones esparcidas en los textos de nuestros autores» (en Humanismo y santidad, Editorial Juventud, 1967).

*-***** ¡Guardado!
Monty ¿eOe?

lunes, 12 de enero de 2015

Cómo transformar problemas en soluciones. Del Es que.... al Podría...


10 Ejemplos para docentes de cómo transformar problemas en soluciones. Del ES QUE… al PODRÍA…

Transformar un problema en una solución es realmente sencillo con el método que te voy a proponer. Simplemente de lo que se trata es de cambiar el inicio de un oración que empieza por Es que... por una oración que empiece por Podría… Te aseguro que el cambio de visión es espectacular.
  • PROBLEMA ES QUE...: Cuando inicias una frase con Es que…supone que verbalizas un problema. El hecho de verbalizar un problema no es malo en sí. El error consiste en que empezando por Es que... dices el problema pero no te planteas en ningún momento encontrar ninguna solución a dicho problema. Por tanto, ¿de qué sirve  verbalizar un problema si no se tiene la predisposición de solucionarlo? Personalmente creo que es una verdadera pérdida de tiempo y de energía. Además, te carga de frustración ya que no se aborda el problema que te preocupa.
  • SOLUCIÓN PODRÍA...: Si se consigue cambiar el inicio del Es que… por un Podría…, el cambio de enfoque del problema deja de existir. Es más, si te das cuenta, en muchas ocasiones empezar por el verbo Podría… implica que ni tan siquiera verbalizas el problema. El problema desaparece desde el punto de vista verbal y sólo expresas una posible solución, es decir, empiezas a crear opciones.

INFOGRAFÍA DE CÓMO TRANSFORMAR PROBLEMAS EN SOLUCIONES



La importancia de la cooperación para transformar problemas en soluciones.

Aunque empieces una frase por Podría…, no siempre es fácil encontrar una solución. Desde el punto de vista educativo empezar una oración porEs que… cada vez se hace más y más frecuente. Y empezando por un Es que… no se consigue nada. Imagínate qué pasaría si en una reunión de equipo docente se prohibiera empezar cualquier oración por Es que.. y sólo se pudiera empezar por Podría… En ese momento habría tantas soluciones posibles como docentes presentes en la reunión. No está nada mal, ¿verdad?
El valor y la valentía de empezar por un Podría…
¿Por qué es tan importante empezar por la palabra Podría…? Muy sencillo. La palabra plantea una reflexión, es una palabra cargada de intenciones, es un verbo que invita a generar soluciones, a crear nuevas opciones con las que enfentarte y superar los problemas que como docente van surgiendo con la interacción con tus alumnos y compañeros.

Es que… Podría… Propuesta de actividad para trabajar con tus alumnos en el aula para transformar problemas en soluciones.

Si quieres hacer una actividad relacionada con este artículo con tus alumnos te remito a la entrada titulada 10 Excusas que como docente has oído alguna vez de tus alumnos. ¡Te va a encantar!
Una recomendación.
Si quieres saber más sobre cómo gestionar conflictos en el aula, te recomiendo encarecidamente la lectura del libro de Joan Vaello titulado Cómo dar clase a los que no quieren. Joan Vaello propone actividades muy parecidas a las de esta entrada que tienen como máxima la eficacia basada en la determinación, la sencillez y la cooperación. Porque leer nos hace mejores…

Fuente : www.justificaturespuesta.com

jueves, 8 de enero de 2015

¡Lo haré, lo hice!



Cuando César Bona llega a clase cada miércoles, lo primero que pide a sus alumnos de quinto curso es que le escriban una historia surrealista. Él les da la frase de inicio -algo así como «la historia del larguirucho Don Puyuelo de la Cortada que saltó dentro de un pozo y encontró una piedra preciosa capaz de transformar...» o alguna otra cosa por el estilo- y los chicos han de continuar el relato. Esta es solo una de las muchas técnicas que utiliza Bona para estimular la creatividad de sus estudiantes. También les anima a elaborar sus propios cortometrajes (a escribir el guion, interpretarlos y grabarlos), a ejercer de abogados o mediadores con sus compañeros de clase, a opinar sobre las actividades que ocurren en la escuela y dentro del aula. «Y a investigar, a indagar por sus propios medios sobre cuestiones diversas», agrega el docente.
César Bona (Ainzón, Zaragoza, 1972) se convirtió hace unos días en el mejor profesor de España. O, más exactamente, en el único español que figura en la lista de 50 finalistas del Global Teacher Prize, un galardón internacional que reconoce la labor del profesorado y al que presentaron su candidatura más de 5.000 aspirantes de 127 países. El premio está dotado con un millón de dólares (unos 800.000 euros), lo que lo equipara, al menos en el aspecto económico, al Nobel. «Ser el único español es una responsabilidad, sí. Pero estoy convencido de que aquí hay un montón de profesores que hacen un gran trabajo innovador, anónimo y con pocos medios, y que podrían ser finalistas en lugar de mí», dice el maestro, que este año ha empezado a dar clases en el colegio Puerta de Sancho en Zaragoza.
César Bona, con un grupo de alumnos de 5º A del colegio Puerta de Sancho de Zaragoza, a los que imparte clases de inglés, el pasado miércoles.

POR QUÉ ÉL

Pero qué ha hecho de particular César Bona? Uno de sus principales logros, dicen quienes han trabajado con él o quienes han podido conocer el resultado de sus actividades, es su empatía, su capacidad para conectar con los alumnos y detectar qué les falta y cómo se les puede incentivar. «De este modo, en todas las escuelas en las que ha estado ha conseguido sacar lo mejor de los estudiantes», destacaba, en el video que se incluyó en la candidatura para el Global Teacher Prize, María Victoria Broto, exconsejera de Educación del Gobierno de Aragón.
En el 2007, por ejemplo, Bona llegó al colegio Fernando el Católico del Barrio Oliver, uno de los más desfavorecidos de la capital aragonesa, y se encontró con una clase de chavales de 10 años en la que había alumnos que todavía no sabían leer. «Era un grupo hetereogéneo, aunque con una mayoría de estudiantes de etnia gitana, y se me ocurrió que quizás ellos me podían enseñar algo a mí», cuenta. Y aprendió a tocar el cajón, instruido por sus alumnos. También organizó una obra de teatro con toda la clase, que logró reducir el absentismo y con la que los chicos, además de mejorar en comprensión lectora y expresión oral, ganaron -«y esto es lo importante», subraya el maestro- en autoestima.
El reconocimiento más allá de las fronteras del colegio (o del barrio) le llegó al año siguiente, cuando se hizo cargo de la escuela unitaria del pueblo de Bureta (Zaragoza), a la que asistían solo seis alumnos. En este caso, la estrategia para cohesionar al grupo -pequeño pero desavenido- fue un cortometraje de cine mudo, La importancia de llamarse Applewhite, que se ha proyectado en festivales de cine infantil de todo el mundo. La experiencia pedagógica ganó un premio del Ministerio de Educación.
Además de la creatividad, Bona intenta que sus alumnos «desarrollen el espíritu crítico y sepan plantear alternativas». Eso es lo que hizo en su siguiente destino, en la localidad de Muel (también en Zaragoza), donde la llegada al pueblo de un circo fue el desencadenante de un trabajo escolar que acabó convirtiéndose en una protectora de animales virtual, bautizada como El Cuarto Hocico. La iniciativa, recogida en un libro con el mismo nombre, tiene hoy alcance internacional -Children for Animals- y le supuso al maestro su segundo premio ministerial.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/mejor-profe-espana-3771067

Imrimir o guardar en pdf

Print Friendly Version of this pagePrint Get a PDF version of this webpagePDF

Facebook Share