jueves, 15 de enero de 2015

Espinacas, hábitos y belleza


Por Catherine L'Ecuyer

¿Cómo conseguir que una persona tenga cariño a las espinacas? Hay varios caminos, como podemos ver a continuación:

1. Esperar a que el niño tenga edad de razón y explicarle los beneficios de la espinaca, como por ejemplo su valor nutritivo, o haciendo hincapié en lo fuerte que será si se come muchas espinacas. Si esperamos tanto, es posible que le cueste acostumbrarse el gusto de la espinaca, porque nunca las ha probado. Además, es muy difícil que un niño de 7 años entienda el argumento del valor nutritivo de una cosa tan poco atractiva como una espinaca hervida.

2. Inculcar el hábito de comer espinacas. ¿Cómo? Ponérselo desde muy pequeño en la papilla, luego cada semana (de ser un día fijo de la semana como el lunes por ejemplo, mejor), para inculcar en el niño el hábito de comérselo. Hay que ser muy constante y no ceder nunca. Si inculcamos el hábito de comer espinacas de pequeño, es más fácil que se lo coma de mayor. Sin embargo es posible que se canse de comérselas, especialmente cuando vea que ningún amigo suyo se las come en el comedor del colegio. También es posible que en este momento coja manías a las espinacas, por miedo a destacar. Cuando se case, si no gusta a su marido o a su mujer, es posible que deje de tomárselas por comodidad, para no duplicar cenas.

3. Educar al niño en la belleza de las comidas que incluyen espinacas. Eso sólo será posible en las familias en las que existe una pasión por las espinacas y lo consideran como un manjar exquisito que se reserva para los días especiales. En estas familias, el comer espinacas se convierte en un ritual. Todos se acuerdan de aquellos días en los que se comieron espinacas: el cumpleaños de la abuela, el día de los 80 años de la tía Marichu, el día del bautizo de Sofía, el día de Navidad, de Reyes, etc. Por ello, todos los miembros de la familia asocian las espinacas a sus seres queridos y a momentos entrañables de su familia. Y lo desean con ilusión. De hecho, los hijos volverán de mayor a su casa, cada domingo, con ilusión para comer las espinacas gratinadas de mamá, el puré de espinacas de papá, la crema de espinacas con trufa y queso y el pavo relleno de espinacas y piñones. Es muy probable que aquellos hijos transmitan la pasión por las espinacas a sus maridos y a sus mujeres, sin duda lo harán con sus hijos. En esta familia, se transmite de generación a generación el gusto y el amor a las espinacas a través de la belleza. No es especialmente bella en sí la hoja de la espinaca, ni hervida, ni cruda, ni triturada, ni frita. Es bella la familia que ha sabido aglutinar a sus hijos alrededor de unas comidas familiares en las que se encontraban espinacas. Es bella la familia que ha celebrado momentos especiales en la vida de sus hijos alrededor de un plato de espinaca y es bello el recuerdo de ello. Es bello la entrega y el amor de la persona que ha cocinado las espinacas. Es bello el agradecimiento de todos por las espinacas.  Y es bella la tradición familiar de comerse espinacas.

Ahora pensemos en la siguiente pregunta: ¿En qué familia el comerse espinacas perdurará más tiempo, será más sostenible y tendrá sentido para siempre? Todos tenemos valores, fe en "algo", tenemos un proyecto familiar, unas ideas que quisiéramos transmitir a nuestros hijos, a nuestros nietos. ¿No es el camino de la belleza la forma más sostenible de transmitir todo ello con sentido?

A continuación, una delicia para el alma, para leer y volver a leer, parte de un discurso pronunciado en Granada por la subsecretaria del Ministro de Educación del Gobierno de Italia, Elena Ugolini, sobre la importancia de la Belleza en la educación. Os dejará sin palabra. Para leer el texto entero.

Elena Ugolini
"Se educa para la belleza, a través de la belleza" Cada niño, cada joven lleva dentro algo que nadie puede ofuscar o aprisionar. Esas exigencias originarias de verdad, belleza y justicia que siempre se pueden aprovechar, a menudo como un recurso que ni siquiera él sabe que tiene y que hace mágico y sorprendente el momento del descubrimiento como base de todas las relaciones. El desafío no es “organizar” una escuela o una universidad eficiente, sino que el deseo de los jóvenes no disminuya, haciendo que nazca en ellos una atracción y un sentido hacia lo que se les propone. El desafío es que haya adultos que estén a la altura de estas necesidades.

A menudo decimos que los muchachos están distraídos en clase. Un profesor amigo mío me ha hecho caer en la cuenta de una cosa muy sensata: lo contrario de “distraídos” es “atraídos”.La pregunta que tenemos que hacernos ante nuestros estudiantes es qué les puede atraer, qué les puede suscitar curiosidad, qué puede interceptar esas exigencias de verdad, belleza y bondad que cada uno lleva dentro de sí, qué puede volver a encender su curiosidad.
(...)
Pero ¿cómo es posible hacer que lo ordinario sea extraordinario? Se puede rodear a los muchachos de cosas bonitas, pero si no se enciende la luz que muestra el nexo entre esa belleza y su vida, todo resulta en vano. El problema no son los muchachos: son los adultos. Si están ellos dispuestos a dejarse herir por la Belleza de lo que enseñan y a dejar abierta la herida; si están ellos impresionados por la Verdad, si son ellos curiosos. Docentes que muestren a los muchachos el sentido de las cosas, el nexo entre la belleza y la realidad, es decir, el sentido de la vida.
(...)
El objetivo de la escuela, si queremos intentar una síntesis, es suscitar el interés por la totalidad de la realidad, el mismo interés que debería haber impresionado al docente.
(...)
Ahora bien, para el docente la educación consiste en «cómo hacer conocer». Einstein escribía en los Pensamientos de los años difíciles (1936): «A veces se ve en la escuela un simple instrumento para transmitir una cierta cantidad máxima de conocimiento a la generación que se está formando. Pero esto no es exacto. El conocimiento es algo muerto; la escuela, en cambio, sirve para vivir».
(...)
“Se educa con lo que se dice, con lo que se hace, pero mucho más con lo que se es”
(...)
Para concluir cuanto se ha dicho, cito unas palabras de Charles Moeller que me parecen muy actuales, precisas e iluminadoras: «Cuando durante bastantes horas al día se tienen delante veinticinco rostros de muchachos desde los quince a los dieciocho años, que se vengan despiadadamente de uno mismo si se es aburrido en las clases, pero que nos miran fijamente con sus ojos de claridad – a veces de ternura – cuando en el silencio profundo de una hora matinal un reflejo de la belleza y de la verdad les ilumina, es imposible no plantearse y volver a plantearse sin pausa, las cuestiones eternas que constituyen toda la vida de un hombre; y es imposible no responder, porque la juventud es impaciente. Los libros, entonces, ya no bastan.

La respuesta debe darse inmediatamente, y debe ser verdadera, es decir, total, porque nadie puede engañar a la juventud. Es necesario entonces cerrar los libros, sin olvidarlos, es necesario mirar a la cara a estos jóvenes, es necesario sobre todo interrogarles sobre sí mismos y responder a las cuestiones esparcidas en los textos de nuestros autores» (en Humanismo y santidad, Editorial Juventud, 1967).

*-***** ¡Guardado!
Monty ¿eOe?

jueves, 8 de enero de 2015


Cuando César Bona llega a clase cada miércoles, lo primero que pide a sus alumnos de quinto curso es que le escriban una historia surrealista. Él les da la frase de inicio -algo así como «la historia del larguirucho Don Puyuelo de la Cortada que saltó dentro de un pozo y encontró una piedra preciosa capaz de transformar...» o alguna otra cosa por el estilo- y los chicos han de continuar el relato. Esta es solo una de las muchas técnicas que utiliza Bona para estimular la creatividad de sus estudiantes. También les anima a elaborar sus propios cortometrajes (a escribir el guion, interpretarlos y grabarlos), a ejercer de abogados o mediadores con sus compañeros de clase, a opinar sobre las actividades que ocurren en la escuela y dentro del aula. «Y a investigar, a indagar por sus propios medios sobre cuestiones diversas», agrega el docente.
César Bona (Ainzón, Zaragoza, 1972) se convirtió hace unos días en el mejor profesor de España. O, más exactamente, en el único español que figura en la lista de 50 finalistas del Global Teacher Prize, un galardón internacional que reconoce la labor del profesorado y al que presentaron su candidatura más de 5.000 aspirantes de 127 países. El premio está dotado con un millón de dólares (unos 800.000 euros), lo que lo equipara, al menos en el aspecto económico, al Nobel. «Ser el único español es una responsabilidad, sí. Pero estoy convencido de que aquí hay un montón de profesores que hacen un gran trabajo innovador, anónimo y con pocos medios, y que podrían ser finalistas en lugar de mí», dice el maestro, que este año ha empezado a dar clases en el colegio Puerta de Sancho en Zaragoza.
César Bona, con un grupo de alumnos de 5º A del colegio Puerta de Sancho de Zaragoza, a los que imparte clases de inglés, el pasado miércoles.

POR QUÉ ÉL

Pero qué ha hecho de particular César Bona? Uno de sus principales logros, dicen quienes han trabajado con él o quienes han podido conocer el resultado de sus actividades, es su empatía, su capacidad para conectar con los alumnos y detectar qué les falta y cómo se les puede incentivar. «De este modo, en todas las escuelas en las que ha estado ha conseguido sacar lo mejor de los estudiantes», destacaba, en el video que se incluyó en la candidatura para el Global Teacher Prize, María Victoria Broto, exconsejera de Educación del Gobierno de Aragón.
En el 2007, por ejemplo, Bona llegó al colegio Fernando el Católico del Barrio Oliver, uno de los más desfavorecidos de la capital aragonesa, y se encontró con una clase de chavales de 10 años en la que había alumnos que todavía no sabían leer. «Era un grupo hetereogéneo, aunque con una mayoría de estudiantes de etnia gitana, y se me ocurrió que quizás ellos me podían enseñar algo a mí», cuenta. Y aprendió a tocar el cajón, instruido por sus alumnos. También organizó una obra de teatro con toda la clase, que logró reducir el absentismo y con la que los chicos, además de mejorar en comprensión lectora y expresión oral, ganaron -«y esto es lo importante», subraya el maestro- en autoestima.
El reconocimiento más allá de las fronteras del colegio (o del barrio) le llegó al año siguiente, cuando se hizo cargo de la escuela unitaria del pueblo de Bureta (Zaragoza), a la que asistían solo seis alumnos. En este caso, la estrategia para cohesionar al grupo -pequeño pero desavenido- fue un cortometraje de cine mudo, La importancia de llamarse Applewhite, que se ha proyectado en festivales de cine infantil de todo el mundo. La experiencia pedagógica ganó un premio del Ministerio de Educación.
Además de la creatividad, Bona intenta que sus alumnos «desarrollen el espíritu crítico y sepan plantear alternativas». Eso es lo que hizo en su siguiente destino, en la localidad de Muel (también en Zaragoza), donde la llegada al pueblo de un circo fue el desencadenante de un trabajo escolar que acabó convirtiéndose en una protectora de animales virtual, bautizada como El Cuarto Hocico. La iniciativa, recogida en un libro con el mismo nombre, tiene hoy alcance internacional -Children for Animals- y le supuso al maestro su segundo premio ministerial.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/mejor-profe-espana-3771067

sábado, 27 de septiembre de 2014

Si tu bebé no te ve, no te huele, no te oye y no te siente no sabe que existes

                    Foto: ©

A menudo os decimos que un ejercicio muy recomendable a la hora de criar y educar a los niños es tratar de entenderles. Ser empáticos y ponernos en su lugar para saber qué están viviendo y, de ese modo, acercarnos un poco más a su aflicción o molestia y saber así el porqué de su comportamiento.
Hablando de bebés, hay muchos padres que no acaban de entender cómo puede ser que al dejar al bebé solo en la cuna o el moisés se eche a llorar, o que duerma cinco o diez minutos y se despierte de nuevo, cuando parecía que estaba traspuesto para horas, o por qué si se queda solo un momento, llora también, si está seguro entre las cuatro paredes de su habitación.
Pues la respuesta es bastante simple, pero pocos padres la conocen o la interiorizan: si tu bebé no te ve, no te huele y no te siente, no sabe que existes.

El moisés junto a la cama

Siempre se dice que el problema es cuando no te ve, y es cierto, pero hay algo más. Es decir, si no te ve, si te pierde de su campo visual, si desapareces, para él ya no existes. Y mientras esté distraído con algún juguete, color o cacharro en movimiento se olvidará de pensar en que no existes, pero como esas cosas tienen una diversión limitada, enseguida se dará cuenta de que está solo y echará a llorar.
Hay madres que se preguntan cómo es posible que teniéndolo al lado en la cama, sin tocarle, duerma medio bien y teniéndolo en el moisés, pegado a la cama, en teoría no mucho más lejos, duerma fatal.
Pues lo dicho, es posible que ahí, al lado de la cama, con la mínima luz de las lamparitas que ponemos de noche para verle ellos puedan abrir un momento los ojos, ver que estamos a su lado y seguir durmiendo tan tranquilos. Pero casi me decanto más por una cuestión de olor, de ruido y de reconocimiento de la presencia.
En el moisés, aunque está abierto, imposible que te vea. En el moisés, por tener cuatro paredes y quedar un poco hundido dentro nuestras respiraciones le llegan con menor fuerza, y posiblemente nos oiga muy lejanos. En el moisés, por tener cuatro paredes, podemos estar a su lado, incluso tocando el moisés, pero para él estaremos muy lejos.
En la cama, sin embargo, nos puede ver, nos puede oler sin problema, nos puede oír mucho más cerca y puede notar nuestra cercana presencia. Y si no la notan, pueden mover un brazo o una pierna para lograr el contacto. Y puede parecer mentira, pero esa piernita encima de nuestro cuerpo, esa manita que contacta con nuestra piel, son suficientes para hacerle sentir acompañado.

Las paredes que les protegen

Pasa algo parecido cuando es de día y ponemos al niño en una cunita, en un gimnasio o en un parque y salimos de la habitación para cualquier cosa (que ya sabemos que a veces hay que hacer la comida, contestar al teléfono, ducharse y cosas así). En cuestión de minutos, o segundos, el niño empieza a quejarse por estar solo. Tú crees que se queja por otra cosa, que se habrá hecho caca, que tendrá hambre o lo que sea, pero no, es cogerlo y dejar de llorar, soltarlo y volver a hacerlo, cogerlo y de nuevo calmarse.
Tú crees que es absurdo, que no hay ningún peligro, que está en casa, cobijado por un techo, unas paredes y protegido por mamá, papá o por ambos, que ahí no hay animales que puedan atacarle, ni lluvia que pueda mojarle, ni frío que hiele su delicada piel, ni un suelo lleno de piedras y huecos en los que pueda estar incómodo. No hay nada de eso y, sin embargo, no acepta estar ahí.
¿Por qué? Pues porque eso lo sabemos nosotros, papá y mamá, pero ellos no lo saben. Ellos no saben nada de techos, paredes, lluvias ni piedras. De hecho ni siquiera saben nada de animales y peligros. Ellos sólo sienten que estando solos no están bien y por eso piden contacto y cuidados. Ellos sólo saben que si no te ven, si no te huelen, si no te oyen y si no te sienten, no existes, y quieren que existas. Necesitan que existas.

martes, 16 de septiembre de 2014

ORDEN


Orden: un básico para la vuelta al cole.
¿EoE?

miércoles, 19 de marzo de 2014

La figura paterna en la educación de los hijos



Se presume que la madre es la que mejor va a cuidar a sus hijos. Nos quejamos que no ayudan pero muchas veces no les dejamos, parece que lo nuestro es lo correcto. ¿Debemos dejarles hacer a su manera? Respetar el concepto masculino, huir del "¡Anda! !Quita!" para no destronar a padres que realmente quieren implicarse. Escuchar entrevista a Marta Calvo, psicóloga.
Aquí: http://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2014-03-17/psicologia-la-figura-paterna-en-la-educacion-71354.html
¿eoE?


- Muy recomendado para leer unos minutos.-

HIJO: "Papá, ¿puedo hacerte una pregunta?"
DAD: "Sí, claro, ¿qué es?"
HIJO: "Papá, ¿cuánto dinero ganas en una hora?"
PAPA: ". Eso no es asunto tuyo ¿Por qué me preguntas tal cosa"
HIJO: ". Sólo quiero saber Por favor dime, ¿cuánto ganas por una hora?"
PAPA: "Si quieres saberlo, gano $ 100 por hora."
HIJO: "Oh (El niño con tristeza agacha la cabeza hacia abajo)!.
HIJO: "Papá, ¿puedo pedir prestado $ 50?"
El padre se puso furioso.
PAPA:. "Si la única razón por la que quieres saber lo que gano es para pedir prestado dinero para comprar un juguete tonto o alguna otra tontería, entonces quiero que te marches directamente a tu habitación, quédate en tu recama y piensa por qué estás siendo tan egoísta. Yo trabajo duro todos los días como para lidiar con tu comportamiento tan infantil ".

El niño en silencio se fue a su habitación y cerró la puerta.
El hombre se sentó y comenzó incluso a ponerse más enojado acerca de las pregunta del pequeño. ¿Cómo se atreve a hacer tales preguntas sólo para obtener algo de dinero?
Después de una hora o algo así, el hombre se calmó y comenzó a pensar:
Tal vez había algo que realmente necesitaba comprar con esos $ 50 y realmente el niño no pedía dinero muy a menudo. El hombre se acercó a la puerta de la habitación del niño y abrió la puerta.

PAPA: "¿Estás dormido, hijo?"

HIJO: "No papá, estoy despierto".
PAPA: "He estado pensando, tal vez yo fui demasiado duro contigo. Ha sido un día largo y saqué mi frustración en ti. He aquí los $ 50 que me pediste..."

El niño se irguió, sonriendo.
HIJO: "Oh, gracias papá!"
Entonces, se levanta y agarra debajo de la almohada, unos billetes arrugados. El hombre vio que el muchacho ya tenía dinero, empezó a enfadarse de nuevo. El niño contó despacio su dinero, y luego miró a su padre.

PAPA: "¿Por qué quieres más dinero si ya tiene bastante?"

Hijo: "Porque yo no tenía suficiente, pero ahora sí.

"Papá, tengo $ 100 ahora. ¿Puedo comprar una hora de tu tiempo? Por favor, ven a casa temprano mañana. Me gustaría cenar contigo."
El padre se sintió aplastado. Puso sus brazos alrededor de su pequeño hijo, y le suplicó por su perdón.

*Es sólo un pequeño recordatorio a todos ustedes que trabajan tan duro en la vida. No debemos dejar pasar el tiempo entre los dedos sin haber pasado algún tiempo con aquellos que realmente importan en nuestras vidas, las personas cercanas a nuestros corazones. Recuerden que para compartir un valor de $ 100 de tu tiempo con alguien que amas. Piensa, si muero mañana, la compañía en la que estas trabajando fácilmente podría reemplazarte en cuestión de días. Pero la familia y los amigos que dejaremos de sentir la pérdida por el resto de nuestras vidas. Y ahora que lo piensas así, nos dediques todo tu tiempo en el trabajo acuérdate que ahí una familia que espera ansiosamente por tu llegada.
algunas cosas son más importantes.

martes, 18 de marzo de 2014

Disfruta de la vida, es más tarde de lo que crees.



Dietrich Grönemeyer,
Catedrático, médico y padre de la microterapia


59 años. Alemán. Casado, tengo 3 hijos y 2 nietos. Soy el titular de la cátedra de Radiología y Microterapia de la Universidad Witten/Herdecke y dirijo mi propio instituto de investigación en Bochum y mi propia clínica en Essen. En política y espiritualidad creo en la unidad

Médicos de futuro

Interrumpe a menudo la entrevista preocupado por mi palidez y me hace llegar desde Alemania unas vitaminas en las que ha escrito "¡Salud!". Con más médicos como él la gente sanaría antes y a mitad de coste: harían falta menos medicinas y quirófanos. Considerado el padre de la microterapia, su especialidad son los huesos y pequeños tumores: "Entro en el cuerpo con una cámara y opero con instrumentos de un milímetro. El impacto es mínimo". Tiene una fundación para enseñar a los niños hábitos saludables, está recopilando el conocimiento de todas las medicinas del mundo y ha escrito un libro para reflexionar: Vive con corazón y alma (Plataforma).
Sólo los peces muertos nadan a favor de la corriente.
O como decía Sten Nadolny: la vida es demasiado valiosa para que la echemos a perder con una actitud acomodaticia.

Sea bueno, doctor.
Deseo romper una lanza a favor de los individuos autónomos, de los que han alcanzado la mayoría de edad. Uno ha de encontrar su propia fuerza para seguir su camino.

¿Y dónde se halla esa fuerza?
Tómese tiempo, no se robe la vida a sí mismo. Nuestro tiempo es limitado, deberíamos conducirnos amorosamente con el tiempo que nos queda: cantar, jugar, encontrarnos, reunirnos para comer con los que amamos lejos del televisor.

Es que nos perdemos en laberintos de preocupaciones.
En Alemania, el 30% sufre dolores de espalda, en el mundo la diabetes sube de manera estrambótica y también los infartos en jóvenes de entre 20 y 30 años. Tenemos que empezar a ser más dueños de nosotros mismos, mejorar nuestra calidad de vida.

Pero el sistema...
Nacemos sin prejuicios ni preocupaciones, esa inocencia es poder, es libertad, y eso es lo que como adultos debemos recuperar.

¿Cómo lo hace usted?
Paseo por el bosque para calmar mi mente, y me gusta ir a los lugares de culto en los que se canta colectivamente, esa resonancia de las voces te llena de paz. Me gustaría que los jóvenes lo experimentaran, recuperaran esa comunión.

¿Qué dice la ciencia de cantar y bailar?
Que los niños que aprenden en movimiento y cantando tienen niveles de concentración mucho más elevados, retienen más y durante más tiempo. En Alemania, entre el 30% y el 40% de los niños de entre 3 y 5 años son incapaces de dar tres saltos hacia atrás sin caerse y todos ellos tienen dificultades para la resta. El equilibrio y las disciplinas abstractas como las matemáticas están muy relacionados.

Todos precisamos juego y calma.
Hagamos lo que hagamos, si lo hacemos sosegadamente y no dejamos que nada nos distraiga, la experiencia será de eternidad. Y de este modo conseguimos reunir las fuerzas que necesitamos para vivir. Este es el misterio del trato con nuestro tiempo.

Un paso hacia atrás, dos hacia delante.
Necesitamos más tiempo para pensar en todas las consecuencias de nuestras decisiones. Hay que reunir fuerzas mediante la lentitud y avanzar después con decisión.

¿Qué nos vuelve locos, doctor?
Quien no sabe reflexionar corre el peligro de caer enfermo. Estoy convencido de que parte de lo que llamamos demencia está relacionado con la necesidad de desconectar, es una respuesta a la sobrecarga de nuestra vida. Hay que entender que sólo hallamos descanso en nosotros mismos.

¿El miedo enferma a las personas?
¿Se ha fijado en que la gente en el ascensor aparta la mirada y clava la vista en el suelo?

Sí, y no sólo en los ascensores.
Hay temor al contacto emocional. El miedo se apodera de nosotros cada día un poco más. Tememos envejecer, perder los ahorros, que nos despidan, que nos dejen... Y la angustia se contagia como una epidemia. Hablar de miedo es hablar de enfermedad.

¿Cómo puedo espantarlo?
La cercanía y el cariño son una terapia que convierte una nada química en un proceso bioquímico. Hay estudios que revelan que ante situaciones de mucho estrés si alguien te coge la mano las hormonas del estrés bajan. Los que cultivan relaciones sociales estrechas son más felices y están más sanos.

¿Y mientras intentas cultivarlas?
Una modificación consciente de la postura corporal puede ser de gran ayuda: corregir hombros caídos, ensanchar pecho... Y la movilidad corporal también tiene que ver con la movilidad interior: en eso consiste la vivacidad. Muévete hasta que te mueras.

¿Qué es cuidar?
Está estrechamente relacionado con escuchar. Según un estudio, en EE.UU. los pacientes son interrumpidos por el médico tan sólo 18 segundos después de haber comenzado a contarle lo que les sucede.

¿Si compartes la pena sufres menos?
Sí, de la misma manera que la felicidad compartida nos aporta el doble de dicha.

Hasta que llegan las discusiones.
Todos tendemos a situar nuestro punto de vista por encima de los demás. Hay que aprender a discutir constructivamente y ser conscientes de que el lenguaje es limitado (por eso es tan difícil la comunicación); hay que captar al otro.

Y sobre todo disfrutar.
Quien no disfruta con nada se vuelve desagradable. La alegría es un proceso de aprendizaje. Supone lidiar con el sufrimiento. Tras superar cualquier crisis nos queda un sentimiento de gratitud por haber conseguido salir adelante, y creo que ahí está la clave de la alegría y la felicidad.

¿Gratitud después de sufrir?
Para estar sano -decía el médico y filósofo Heinrich Schipperges- , uno tiene que decir sí a la vida como un todo. Disfruta de la vida, es más tarde de lo que crees


https://www.facebook.com/LaContraLaVanguardia

lunes, 2 de diciembre de 2013

Nou Curs d'anglès a Lleida pera Universitaris. Nivell B2




B2

Cambridge English: First, también conocido como First Certificate in English (FCE), es un título de nivel intermedio alto. Demuestra que puede utilizar el inglés cotidiano tanto escrito como hablado con fines laborales o educativos.

Elegir Cambridge English: First le permite:

Demostrar que está preparado para tener éxito en el mundo real

Cambridge English: First es un examen de inglés de nivel intermedio alto. Podrá utilizarlo para:
  • estudiar en un nivel preparatorio o introductorio de inglés;
  • trabajar en un entorno de habla inglesa;
  • desenvolverse de manera independiente en un país de habla inglesa.


Adquiera destrezas en inglés cotidiano para trabajar y estudiar


Cambridge English: First demuestra que puede utilizar el inglés cotidiano escrito y hablado para estudiar y trabajar.
El examen utiliza situaciones de la vida real diseñadas especialmente para ayudarle a:
  • comunicarse de manera más eficaz;
  • aprender las destrezas lingüísticas que necesita para seguir avanzando hacia el éxito.
         ¿A qué nivel corresponde Cambridge English: First?

Cambridge English: First se sitúa en el nivel B2 del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER). Si alcanza este nivel, será capaz de:
  • comprender las ideas principales de textos complejos;
  • mantener una conversación sobre temas bastante diversos, expresar opiniones y realizar argumentaciones;
  • redactar textos claros y detallados que expresen sus opiniones y que expliquen las ventajas y las desventajas de los distintos puntos de vista.
      Prepararse para Cambridge English: First le permitirá adquirir este tipo de destrezas lingüísticas prácticas.


Cambridge English: First es respetado y aceptado internacionalmente. Este examen:

  • refleja sus destrezas lingüísticas de la forma más fiable posible;
  • abarca las principales variantes lingüísticas del inglés (como por ejemplo, el inglés británico o el inglés estadounidense);
  • ha sido diseñado para ser imparcial con los usuarios de todas las nacionalidades y orígenes lingüísticos;
  • está respaldado por el mayor programa de investigación en su campo;
  • pueden realizarlo personas con una gran variedad de necesidades especialesObtenga más información sobre las necesidades especiales(en inglés).


Siéntase orgulloso de tener un certificado aceptado en todo el mundo

Una vez haya obtenido su certificado de Cambridge English, estará en posesión de una de las titulaciones de inglés más importantes del mundo. Es algo de lo que sentirse muy orgulloso.

Su certificado de Cambridge English: First será aceptado como titulación en inglés intermedio por miles de empresas líderes e instituciones educativas en todo el mundo. Por ejemplo:

  • empresas como American Express, Agfa-Gevaert, Siemens y Procter & Gamble;
  • universidades y escuelas superiores como la Universidad de Bath y la Universidad de Salamanca.
Obtenga más información sobre las instituciones que aceptan Cambridge English: First

nowthinkinenglihs@gmail.com

jueves, 28 de noviembre de 2013

Anar a buscar bolets...



Miradas

La vida es bella

Por Juan Serrano


El proyector congela la película en la pantalla.

La imagen que todos vemos ahora muestra el rostro de un hombre de mediana edad que parece estar conmocionado.

En su expresión facial podemos leer también sentimientos de miedo, tristeza y una mezcla de preocupación, incredulidad, con claros síntomas de estar abrumado por la situación.

Roberto Benigni, Actor y director de "La Vida es bella"

La película continúa. Cuando se detiene una vez más, vemos la misma cara en la pantalla, pero esta vez el rostro muestra una expresión facial dramáticamente diferente (nunca mejor dicho, supongo): de entusiasmo, alegría y emoción.  El padre (por lo que hemos podido saber a partir del fragmento de película entre las dos imágenes congeladas, en el que aparecía un niño al lado derecho) está empeñado ahora (podríamos añadir que de un modo muy convincente) en que el niño crea que ” todo es parte de un juego”, donde el primero en obtener mil puntos, gana un tanque, “uno de verdad “, añade con orgullo.

Llegados a este punto, me imagino que tu, lector, habrás adivinado que la película de la que estamos hablando es en efecto, la famosa “La Vita è Bella”, de Roberto Benigni.
El tiempo entre los dos fotogramas? (con caras radicalmente diferentes): un poco más de nueve segundos y un poco menos de diez (¡lo comprobé con un cronómetro!).  Nueve segundos.
¡Nueve segundos!

Siempre he creído, desde el primer día que ví esta película en el cine, que La Vita è Bella debía de estar, necesariamente, inspirada por el pensamiento de Frankl, Viktor Frankl. Descubridor de la Logoterapia, el mismo Frankl había estado en Auschwitz, donde aprendió valiosas lecciones sobre la naturaleza humana.

Se dio cuenta de que los que sobrevivieron no eran los más fuertes o los más inteligentes, o incluso aquellos que sabían más acerca de técnicas de supervivencia. En lugar de eso, eran aquellos que le veían un sentido a su lucha – o que fueron capaces de encontrar uno (logos significa sentido en griego), los que fueron capaces de reunir la fuerza necesaria para recobrar el ánimo. Por eso, cuando cita a Nietzsche,  dice: “quien tiene un fuerte porqué, siempre  acaba encontrando un cómo “. Incluso si el cómo parece ser abrumadoramente inalcanzable, siempre que el porqué sea lo suficientemente sólido, acabaremos por encontrar nuestro camino, nuestro “cómo“.

Un Sindicato de Padres es -para mí- un diamante en bruto.  Podemos hacer la vista gorda en la lista diaria de las agresiones provenientes de nuestra Administración (decidida a educar a nuestros hijos por nosotros, y a moldear sus mentalidades  para que se ajusten a sus patrones, objetivos y agendas ideológicas). Después de todo, el socialismo no ha sido nada más que eso, en todas partes, a través de Europa del Este, durante todo un siglo (XX). Podemos seguir el ejemplo de aquellos amigos o familiares que siempre están tratando de “reventar nuestro globo” (como dicen en algunos paises de America Latina), e intentar convencernos de que “no vamos a cambiar el mundo“. O podemos luchar por nuestros ideales y defender nuestra libertad, y la de nuestros hijos, resistiendo con nuestros esfuerzos en contra de sus intentos de manipulación.  La pelota está en nuestro tejado. Depende de nosotros hacer el siguiente movimiento.

"con mil puntos el tanque es nuestro"

Entiendo que ya tenemos nuestras obligaciones laborales, y también todo lo que conlleva tener conyugue, amigos, hijos o hijas, y una infinidad de otras responsabilidades que ocupan mucho, mucho tiempo (11, en una escala del uno al diez). Pero también sé que el ser “multitarea” (como lo llaman hoy en día) es ni más ni  menos que la “descripción del puesto de trabajo” de una mamá o  de un papá:  capaz de “cambiar de sombrero” (de chofer a cocinero, a profesor particular, a consejero, a médico, y a lo que sea) de forma inmediata y de muy buena gana.

Héroes, necesitamos héroes.
“Héroes del Servicio ” es una expresión que aprendimos hace algún tiempo del profesor Heskett (Harvard B.S.), y que desde hace años hemos estado utilizando en Transforma (el despacho de profesores y formadores en el que trabajo).

Los héroes no son más que seres humanos comunes, que son capaces de abrir la puerta de la barraca (que es precisamente lo que hacemos cada mañana, cuando abrimos un periódico, sintonizamos la radio o un canal de televisión), y de juntar la fuerza necesaria para “sacarnos adelante” a nosotros mismos (y a otros, en el proceso), y -llenos de entusiasmo- gritar “adelante mis valientes, el tanque es  nuestro”.


¿Suena demasiado heroico para ti? Bienvenido al club.

Pero cada vez que te sientas incapaz de reunir las fuerzas necesarias, recuerda -con Frankl- que “quien tiene un porqué, encontrará un cómo”. Si te parece que tampoco logras encontrar el porqué, basta con mirar a unos cuantos centímetros más abajo. A tu derecha. No son muy altos, pero están ahí. Y se lo debemos a ellos.

Nueve segundos.
El tanque es nuestro, ¡a por el!
Juan Serrano


Guardado***

Frases

ph by Monty

Pero cada vez que te sientas incapaz de reunir las fuerzas necesarias, recuerda -con Frankl- que 
“quien tiene un porqué, encontrará un cómo”

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Numeros-a





Absorvida por dos proyectos salto junio para alcanzar la extraordinaria de septiembre con más de 4 asignaturas; los días 5, 6, 7, 8 y 9, presenciales.  Por los pelos 5 cumples y 5 cinco santos estarán celebrados.

Treinta, más los flecos de este mes y los cuatro del noveno del año son los días que me faltan para... leer, preparar, trabajarlas.  ¿A quién se le ocurre? Una que sustituye los libros de autoayuda por los de Fundamentos de la psicolobiología, la psicopatología, la psicometría y todo lo relacionado con la memoria, la motivación, el pensamiento y el aprendizaje. ¡Ahora sin dibujitos! Guardo las plastelinas y las suculentas pinturas de dedo, saco el formol (casi, ¡no!, del todo ilegal) para jugar con cerebritos de cordero de la Guissona. De la confitura a la anatomia psicoturil en prácticas... ¡A mí! ¡Sólo a mí!

Dos libros no aparecen ¡Me estiro de las puntas por si los pelos! La visa sólo para curriculares y su artilleria incluidas las gorilas, las deportivas y los parejos azul marino por un día. ¿Estarán mis dos picoEURAZOS de libros universitarios incluidos en ella? ¡Percepción y sentidos!

6 recién llegados.
¡Hooolaaaa!

El primer pitet!



martes, 26 de noviembre de 2013

La Inteligencia que necesitamos



                Foto by Carles Llovera Freixanet

La inteligencia que necesitamos



El profesor Howard Gardner, uno de los 100 intelectuales más influyentes del mundo y premio Príncipe de Asturias, se hizo en los años setenta una pregunta sencilla: ¿podemos imaginarnos que cuando Cervantes escribía o cuando Velázquez pintaba, sus cerebros estaban haciendo las mismas operaciones que un astrofísico o un matemático cuando trabajan? Nos enseñó que la inteligencia es un potencial biopsicológico y que además es plural. Cada persona posee, además de la inteligencia cognitiva, otros tipos de inteligencias que nos ayudan en aspectos tan necesarios como la generación de nuevas ideas y la capacidad de crear, la posibilidad de llegar a acuerdos, o lograr la confianza en uno mismo y en los demás. Son las que conocemos, entre otras, como inteligencia emocional, inteligencia social e inteligencia creativa.



Se empezó a hablar de ellas en 1995, cuando Daniel Goleman publicó un libro de gran éxito titulado Inteligencia emocional. Cinco años antes, dos profesores estadounidenses, Peter Salovey y John Mayer, habían publicado el primer artículo sobre la cuestión. ¿Pero qué quiere decir inteligencia emocional (IE)? Desde siempre hemos sido conscientes de que la razón y las emociones de las personas no son dos dimensiones separadas e independientes. La investigación en neurociencia que se ha realizado en los últimos 20 años ha corroborado esa intuición y ha demostrado que educar la razón pasa por educar las emociones, y que una relación inteligente entre ambas es decisiva para afrontar la vida profesional y personal.



Una inteligencia que es decisiva, sobre todo, para desarrollar algunas de las actitudes, capacidades y habilidades que los españoles necesitamos en estos momentos tan cruciales de nuestra historia. La gestión adecuada de nuestras emociones nos permite ser más creativos e innovadores, siendo capaces de superar el miedo a la crítica o al fracaso; o en nuestra capacidad de crear confianza, o de ponernos en el lugar del otro para entenderle mejor y descubrir qué nos une a él más allá de las diferencias; o para solucionar los conflictos sin violencia y de forma constructiva; o para aprovechar la fuerza que tienen emociones como la frustración.



Lo importante es que no solo sabemos que este tipo de inteligencia existe, y que es fundamental para ser feliz y tener éxito; también sabemos que se puede cultivar, desarrollar y medir, y sabemos cómo hacerlo. Se cultiva cuando se favorece una apropiada percepción, expresión y comprensión de las emociones propias y de los demás. Cuando se desarrolla la capacidad de regularlas y utilizarlas para pensar mejor, para relacionarnos con sabiduría con el entorno.



Sabemos que existe, sabemos que la necesitamos más que nunca y sabemos cómo desarrollarla, así que tenemos la oportunidad de enfrentar todos los retos formativos y educativos que cada uno de nosotros tenga por delante de una forma nueva, más inteligente. Pensando en una formación que incluya los aspectos cognitivos, pero también los emocionales, sociales y creativos. Sabiendo que, para nuestro futuro, incluso más importante que lo que sabemos es cómo usamos nuestras emociones para buscar y encontrar soluciones y nuevas formas de afrontar los retos.



La investigación más reciente ha constatado que una mayor IE facilita un mejor rendimiento académico, mejora las relaciones sociales, contribuye a evitar las conductas disruptivas y mejora el ajuste psicológico.



Los científicos sociales de diferentes países han demostrado que estas inteligencias se pueden desarrollar. En nuestro país también se están desarrollando y además se están midiendo los resultados. Es el caso del Programa Educación Responsable que la Fundación Botín ha puesto en marcha en más de 100 centros en España, cuya evaluación está permitiendo confirmar, entre otras variables que inciden en el rendimiento académico, que se reducen en más de un 13% los niveles de ansiedad y mejora en más de un 5% la claridad y la comprensión de los niños y niñas de esos centros.



O el caso también, en Andalucía, del Laboratorio de Emociones de la Universidad de Málaga, donde se desarrolla desde el año 2004 el proyecto INTEMO, que ha evaluado los efectos de un programa de educación emocional en miles de adolescentes. Los chicos y chicas con más IE consumen menos drogas legales e ilegales, presentan menos conductas agresivas y violentas y son más empáticos. Tienen además una mejor salud mental.



La educación de las emociones no es un lujo. Es una necesidad imperiosa que tenemos que afrontar desde las primeras etapas del sistema educativo. Si hacemos ahora esa apuesta en nuestro país, habrá más posibilidades de que los ciudadanos sean personas sanas y equilibradas, menos agresivas y más solidarias, con iniciativa, creatividad y liderazgo. En definitiva, necesitamos una escuela más abierta que potencie la inteligencia emocional, social y creativa con el humilde, y a la vez tan humano, propósito de aprender a convivir y ser felices.



Este es, sin duda, el tipo de inteligencia que necesitamos desarrollar los españoles. Para ser más creativos, para entendernos mejor unos a otros, para generar confianza y para atrevernos a buscar nuevas formas de hacer las cosas.



Educar las emociones es una prioridad que debemos incorporar al sistema de enseñanza FORGES Pablo Fernández-Berrocal es catedrático de Psicología de la Universidad de Málaga.

EPM 26-11-13 /El Pais, Ed. Multiple/ Diario El Pais, S.A. Todos los derechos reservados - Distribuït per: My News

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