¿eDuCaS o les eDuCaN? ©

¿eDuCaS o les eDuCaN? ©

martes, 21 de junio de 2011

La cocina, el aprendizaje y los niños...


La cocina ofrece enormes posibilidades de aprendizaje para los niños. Nos ofrece un campo de experimientación con los cinco sentidos y las matemáticas prácticas de enorme valor.
Pero la experiencia de cocinar con nuestros hijos requiere, sin duda, atención y tiempo, largas conversaciones y una disposición de ánimo quizá reñida con la prisa y la búsqueda de resultados inmediatos, negativa característica de nuestra cultura urbana, pero nos entronca con la forma en la que las familias han tejido sus lazos desde siempre, al calor del fuego, al respeto por lo que nos da la Tierra, por la vida, por la preparación amorosa del alimento que nutre el cuerpo y fortalece los vínculos. Nos ofrece, por tanto, una oportunidad de vivir a un ritmo más lento y consciente.
Cocinar con los niños es, además, un magnífico escenario para el aprendizaje compartido y la experimentación, desde lo básico de la comprensión de nuestros sentidos hasta el conocimiento del largo camino que nos hace los seres humanos que somos ahora.
Por supuesto, tenemos que prepararnos también para no ser demasiado maniáticos con la limpieza del niño. Va a embadurnarse y pringarlo todo, pero disfrutanto de la experiencia eso también es aprendizaje. ¿Quién dijo que para aprender hay que mantener las manos limpias y la ropa impoluta?

Los cinco sentidos

Los alimentos, una vez en el fuego, desprenden vapor y olores, convirtiendo parte de su materia al estado gaseoso y desprendiendo pequeñas moléculas que entran en nuestra nariz dejándonos un rastro olfativo del compuesto sólido que luego nos comeremos. Además, jugando con las especias, podemos identificar muchas plantas y semillas aromáticas.
Los colores también cambian al calentarse los alimentos: la lombarda se obscurece y tiñe las partes más blancas en crudo y el agua de la cocción de un bonito color morado.
Todos los colores, sabores, olores, texturas y hasta sonidos están presentes en la cocina, permitiendo a los niños experimentarlos, conocerlos y nombrarlos.
Las razones por lo que algo es dulce, frío, viscoso, colorido, sabroso, aromático, pringoso o mancha son experiencias intelectuales que se basan en la experimentación con los cinco sentidos, y estos son los reyes de la cocina, mágicos y reales a la vez, dominados por la mano humana pero siempre sorprendentes y con su naturaleza propia. La cocina es un lugar mágico para los niños.

Matemáticas en la cocina

En la cocina nos acostumbramos muy pronto a trabajar con cantidades. Mucho o poco, uno, dos, tres. El tiempo también está presente, al medir lo que tarda en hacerse cada alimento. Magnitudes, cantidades, medidas y tiempo, todo se une y se debe manejar para lograr el resultado deseado, como un alquimista o, ciertamente, un matemático.
Medimos y pesamos líquidos y sólidos, incluso comprendiendo que peso y volumen son magnitudes diferentes y que en cada material se relacionan en proporciones diferentes también.
Hay cosas que pesan más y otras menos, por eso el aceite de un guiso suele flotar sobre el caldo acuoso. Los garbanzos se quedan en el fondo de la olla de cocido pero la zanahoria y la patata suelen estar encima pues pesan menos. La densidad y el peso son conceptos que manejaremos en la cocina sin darnos apenas cuenta.
Incluso podemos usar una báscula para ir pesando los alimentos si seguimos una receta y, al ayudarnos, los niños entenderán mejor lo que es un gramo y un kilo sin necesidad de acercarse por primera vez a esas medidas en un papel o un libro escolar. Matemáticas prácticas y sabrosas, mucho más perdurables en la memoria que un ejercicio sobre algo no vivido.

La cocina, el gran laboratorio de aprendizaje para los niños

Cuando un niño nos acompañe en la cocina hay que estar preparados para dos cosas: extremar las medidas de seguridad con instrumentos cortantes y fuegos y estar listos para la curiosidad inagotable de los pequeños, que van a hacernos miles de preguntas en este fascinante laboratorio de aprendizaje.
Y es que además de ciencias, matemáticas o física cocinar con los niños nos va a ofrecer nuevos retos, conversaciones sobre el funcionamiento de nuestros cuerpos, la salud, la vida y la Historia del Hombre, como veremos en el siguiente tema.


http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/la-cocina-el-aprendizaje-y-los-ninos-ii